Martes 10 de febrero del 2026
Estados Unidos está reforzando su posición en Latinoamérica —sobre todo en Sudamérica— luego de un periodo en el que priorizo sus inversiones en otros destinos estratégicos. Ante la creciente relevancia de nuestra región dado el contexto geopolítico, la participación de la primera economía del mundo será cada vez más grande. Anuncios como el rol de Perú como aliado clave fuera de la OTAN o las recientes acciones en Venezuela forman parte de esta tendencia.
Las recientes acciones de la primera economía del mundo son consideradas como cierto tipo de reactivación de la «Doctrina Monroe»; política exterior proclamada en 1823 por el presidente James Monroe y que tenía como motivo principal la frase: «América para los americanos». En ese sentido, en su momento se buscaba una menor influencia europea en la región, lo que implicó el fin de las colonias y la menor intervención norteamericana en el viejo continente.
La doctrina ha sido aplicada a lo largo de la historia con modificaciones clave como la realizada en 1904 durante el gobierno de Roosevelt, también conocido como el Corolario Roosevelt, el cual detallaba que Estados Unidos podría intervenir en países latinoamericanos siempre y cuando haya algún desorden interno o un riesgo de intervención europea. Más adelante, durante la guerra fría, la doctrina vuelve a cambiar de enfoque a uno anticomunista; el cual implicó la intervención o apoyo a diversos gobiernos de la región que estén en contra de la corriente comunista.
Una vez terminada la guerra fría y ante la disolución de la Unión Soviética, la doctrina Monroe empezó a perder relevancia, lo que se refleja en un menor peso relativo de nuestra región en la posición extranjera de Estados Unidos. Según información de la Oficina de Asuntos Económicos de Estados Unidos (BEA, por sus siglas en inglés), Sudamérica representaba cerca del 8% del total de stock de inversión extranjera directa de la primera economía del mundo en 1997 para llegar a solo 2% en el 2021. En contraparte, regiones como Europa pasaron de 49% a 58%, en el mismo periodo analizado.
Tras el periodo luego de la guerra fría y ante el creciente interés de algunas economías por nuestra región en los últimos años, además de la mayor relevancia internacional que está tomando Sudamérica por motivos políticos y económicos; Estados Unidos ha retomado un rol más activo con respecto a la situación de nuestra región. Ello ha llevado a que realicen múltiples acciones en Sudamérica y en nuestro país, que podrían derivar en importantes oportunidades de negocio.
Mayor protagonismo en Perú
Nuestro país ha sido uno de los que más foco ha tenido. Dada nuestra posición geográfica, Estados Unidos ha realizado algunas inversiones para fortalecer nuestra conectividad y a su vez aumentar la seguridad nacional de ambos países. Por ejemplo, Global Infraestructure Partners (GIP, por sus siglas en inglés) —fondo estadounidense— invertirá junto al Grupo Tramarsa US$700 millones para modernizar y ampliar el puerto de Matarani en Arequipa.
Por otro lado, el desarrollo del Puerto Multipropósito de Eten será realizado por la empresa Port Nexus; la cual también cuenta con la presencia de algunos capitales estadounidenses. A ello se le suma el reciente anuncio y aprobación de la venta militar por parte de Estados Unidos al gobierno peruano, para el diseño y construcción de la Base Naval del Callao; la cual esta valorizada en US$1,500 millones.
La influencia va más allá de las inversiones. En los últimos años, ambos gobiernos firmaron un acuerdo de entendimiento para la explotación y desarrollo de algunos minerales críticos en nuestro país, en los que se incluyen las tierras raras, el cobre y el zinc. El acuerdo tiene como objetivo promover las inversiones del sector minero además de diversificar nuestra base productiva.
Por último, en el 2024, se confirmó que Talará será la sede de un nuevo puerto espacial, el cual será construido con ayuda de Estados Unidos y tiene como objetivo fortalecer la exploración espacial. Al estar cerca de la línea ecuatorial, Talara cuenta con ventajas competitivas para el lanzamiento de cohetes y satélites.
La colaboración entre Perú y Estados Unidos seguirá aumentando a medida que nuestro país siga ganando relevancia a nivel regional. Actualmente, Perú tiene uno de los fundamentos macroeconómicos más sólidos de la región; cuenta con amplias reservas de minerales para la transición energética; y su ubicación es envidiable para temas de energía y geopolítica; por lo su atractivo se mantendrá en los próximos años.