Miércoles 5 de agosto del 2026
La demanda de trabajadores en Estados Unidos mostró una moderación durante junio. El número de vacantes laborales cayó a 7,36 millones, aunque las contrataciones aumentaron y los despidos permanecieron prácticamente sin cambios, reflejando un mercado laboral que continúa ajustándose de manera gradual sin evidenciar señales de un deterioro significativo.
De acuerdo con la encuesta Job Openings and Labor Turnover Survey (JOLTS) de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS, por sus siglas en inglés), las ofertas de empleo disminuyeron en 178.000 durante junio, hasta ubicarse en 7,36 millones. Con ello, la tasa de vacantes pasó de 4,5% a 4,4%, reflejando una menor demanda por nuevos trabajadores respecto al mes anterior.
Pese a esta reducción, la contratación de personal mostró una evolución favorable. Durante junio, las empresas incorporaron 5,35 millones de trabajadores, un incremento de 96.000 frente a mayo, mientras que la tasa de contratación aumentó de 3,3% a 3,4%. El mayor dinamismo se observó en sectores sensibles al ciclo económico, como construcción y manufactura de bienes durables, lo que sugiere que la actividad empresarial continúa respaldando la creación de empleo.
Por su parte, los despidos y desvinculaciones se mantuvieron prácticamente estables. El número de layoffs alcanzó 1,77 millones, con una tasa de 1,1%, uno de los niveles más bajos en términos históricos. Asimismo, las renuncias voluntarias apenas registraron cambios, lo que indica que la confianza de los trabajadores para cambiar de empleo se mantiene relativamente estable.
Los analistas consideran que el reporte confirma que el mercado laboral estadounidense continúa normalizándose después del fuerte dinamismo observado en los años posteriores a la pandemia. Si bien las empresas están publicando menos vacantes, no se observa un incremento significativo de los despidos, lo que configura un escenario de «contrataciones moderadas y despidos contenidos».
Este comportamiento también resulta consistente con la estrategia de la Reserva Federal, que busca moderar la demanda sin provocar un deterioro abrupto del empleo. La estabilidad del mercado laboral es uno de los factores que ha permitido al banco central mantener una postura cautelosa respecto a eventuales cambios en su política monetaria.
Los resultados del JOLTS constituyen uno de los principales indicadores adelantados del mercado laboral estadounidense y suelen ser seguidos de cerca por inversionistas y autoridades monetarias. Tras la publicación del informe, la atención del mercado se concentra ahora en el reporte oficial de empleo de julio, que permitirá evaluar si la desaceleración observada en la demanda laboral comienza a trasladarse a un menor ritmo de creación de puestos de trabajo.









