Jueves 15 de enero del 2026
La economía latinoamericana se acelerará este año según el último reporte del Banco Mundial. En el 2026, el PBI de Latinoamérica y Caribe crecería 2.3% tras registrar un aumento de solo 2.2% en el 2025. El crecimiento estaría impulsado por una mejor situación de las economías en Sudamérica y Caribe.
Pese al crecimiento, la institución mapea algunos riesgos que podrían socavar el impulso económico de este año. El aumento de las barreras comerciales es uno de los principales riesgos para la región al depender bastante del comercio internacional. La revisión del tratado de libre comercio entre México, Canadá y Estados Unidos podría generar nuevas barreras comerciales que tendrían un impacto negativo en una de las economías más grandes de la región.
Un menor crecimiento económico a nivel global también impactaría de manera negativa a la región. Al ser una región exportadora, una menor demanda de ciertos commodities exportados por países de la región —como por ejemplo el cobre para Perú y Chile— llevaría a una caída de precios, lo que generaría desbalances a nivel comercial y fiscal.
Otro problema al que esta expuesta la región es a un mayor nivel de volatilidad financiera, situación que no es tan grave como hace 10 años, pero que igual podría generar problemas debido a los niveles de apalancamiento de algunos países de Latinoamérica. Este tipo de impactos podrían generar mayores complicaciones en el pago de deudas además de poder debilitar algunas monedas en el mercado internacional.
Por otro lado, el cambio climático se mantiene como uno de los principales riegos para esta zona, dada la alta exposición de algunos países como Perú. Disrupciones fuertes generadas por el cambio climático podrían afectar sectores como energía, agricultura y pesca; actividades clave para algunas economías.
Por último, si bien la inteligencia artificial podría traer mayor productividad nacional además de atraer inversiones en infraestructura digital; aquellos países que no estén preparados para adoptar la ola podrían verse afectados de manera competitiva. Además, el crecimiento de esta nueva tecnología podría generar disrupciones en algunos mercados de trabajo.