Miércoles 2 de abril del 2025
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la aplicación de un nuevo arancel de 25% para todas las importaciones de vehículos y sus componentes. La medida tendría como objetivo fortalecer la industria automotriz local, en un contexto en el que diversas empresas del sector optan por regiones como Latinoamérica y Asia para la producción de sus vehículos.
La decisión se da en un contexto en el que China ha tomado el liderazgo en cuanto a producción de vehículos. Según la Organización Internacional de Productores de Automóviles (OICA, por sus siglas en francés), en el 2024, China lidero la producción de vehículos tras superar las 30 millones de unidades, resultado claramente superior al de países como Estados Unidos o Japón (Ver gráfico). El resultado llevó a la nación asiática a convertirse en el principal exportador a nivel global, por encima de Alemania.

Actualmente, Estados Unidos importa más bienes vehiculares de los que exporta. Según información de la Oficina de Comercio Internacional (USITC, por sus siglas en inglés), la primera economía del mundo tiene un déficit comercial de casi US$ 250,000 millones en lo que respecta a automóviles y sus partes. En ese sentido, la aplicación de un nuevo arancel generaría mayores costos y podría restar competitividad internacional según algunos expertos.
Del total de sus importaciones vehiculares —que alcanzaron los US$ 391,000 millones en el 2024— más del 80% provienen de cuatro países: México, Japón, Canadá, Corea del Sur y Alemania (Ver gráfico). Ello se debe a que General Motors, Ford y Stellantis (grupo producto de la fusión de Fiat, Chrysler y Peugeot) cuentan con diversas fábricas alrededor del mundo en países como México, Japón, China y Canadá.

El impacto también se daría en sus exportaciones ya que diversos países como Canadá, China y Alemania han anunciado que aplicarán tarifas en represalias. Del total de exportaciones del 2024, casi el 70% tuvieron como destino Canadá, México, Alemania y China; países que tomarían medidas similares para proteger sus industrias.
Impacto empresarial
Las medidas impactarían a todas las empresas que operen en el país, ya que todas sin excepción necesitan de las importaciones de piezas específicas, incluso Tesla, que produce el 100% de los autos que venden en Estados Unidos en el mismo país. Otras marcas como Ford o General Motors se verían más perjudicadas al producir solo entre 50% y 75% de sus vehículos en la primera economía del mundo, según data de Bank of America.
El impacto sería mayor para otras marcas internacionales, que si bien cuentan con niveles de producción adecuados en Estados Unidos, igual no representa ni el 50% de sus ventas en dicho país. Este es el caso para marcas, en menor medida, como Toyota o Mercedes Benz; cuyos niveles de producción están entre 25% y 50%. Para marcas como Volkswagen o Jaguar Land Rover, el impacto sería muy perjudicial ya que importan 75% y 100% de los vehículos que venden en la primera economía del mundo, respectivamente.
Las medidas generan repercusiones negativas en las finanzas de los principales productores. Según un artículo de The Economist, empresas como General Motors o Ford podrían ver una reducción de márgenes operativos de hasta 30%, ya que intentarían absorber parte del impacto.
Una subida de precios también sería inevitable. Según la revista y si bien algunas marcas decidirán asumir los costos adicionales, las nuevas tarifas generarían un aumento de hasta US$ 10,000 para vehículos de lujo y de entre US$ 3,000 a US$ 4,000 para automóviles masivos.
¿Perú se vería perjudicado?
Perú no es un gran exportador en la industria automotriz, por lo que se esperaría un impacto directo a nivel de exportaciones, pero si podría darse por el lado de las importaciones al no contar con una industria local. En ese sentido, que se den mayores costos en la producción estadounidense podría generar sobrecostos en algunas marcas provenientes de ahí.
Según data de Adex Data Trade, 9% del total de las importaciones vehiculares provienen de Estados Unidos (Ver gráfico) mientras que a nivel local, las marcas norteamericanas representan aproximadamente 8% de las colocaciones totales del mercado, ello considerando que sus vehículos son importados de la primera economía del mundo cuando también tienen capacidad productiva en países como Brasil, México o Argentina.

En conclusión, el impacto directo sería acotado, sin embargo, en caso las medidas generen sobre costos en otros mercados como China, Japón o Brasil, si se podrían dar mayores repercusiones. Lo mismo podría suceder si es que la guerra comercial empieza a generar efectos negativos en la economía global, de la cual tenemos un alto grado de dependencia.