Miércoles 2 de septiembre del 2026
Las cuentas externas del Perú mantuvieron un desempeño favorable durante el segundo trimestre de 2026, según el último reporte semanal del Scotiabank. La balanza en cuenta corriente registró un superávit de US$ 2,625 millones, equivalente al 2.7% del PBI, superior en US$ 1,086 millones al resultado observado durante el mismo periodo del año anterior. Con ello, el saldo acumulado de los últimos cuatro trimestres alcanzó el 4.5% del PBI, su mayor nivel en dos décadas.
El resultado estuvo explicado principalmente por el desempeño de la balanza comercial, que alcanzó un superávit de US$ 9,547 millones y completó 24 trimestres consecutivos con saldo positivo. Las exportaciones ascendieron a US$ 27,279 millones durante el segundo trimestre, un crecimiento de 35.2% interanual, favorecidas principalmente por un incremento de 30.9% en los precios de exportación.
Los mayores precios de los minerales tuvieron un rol importante en este resultado. Scotiabank destacó el desempeño del cobre, cuya demanda viene siendo favorecida por la transición energética y el desarrollo de centros de datos vinculados a la inteligencia artificial. Asimismo, el oro se benefició de mayores compras en un contexto de creciente riesgo geopolítico. Este desempeño fue parcialmente contrarrestado por una caída de 5.5% en los volúmenes exportados de productos no tradicionales, principalmente textiles y siderometalúrgicos.
Las importaciones también mostraron un fuerte dinamismo y alcanzaron un récord de US$ 17,731 millones, 29% por encima del mismo periodo de 2025, reflejando el crecimiento del consumo y la inversión privada. Destacaron las compras de combustibles, que aumentaron 78.2% debido al mayor precio internacional del petróleo; bienes de capital, con un crecimiento de 36.1%; y bienes de consumo duraderos, que avanzaron 48.1% ante las mayores adquisiciones de automóviles y motocicletas.
El elevado superávit comercial fue parcialmente compensado por otros componentes de la cuenta corriente. El ingreso primario registró un déficit de US$ 6,932 millones, superior a los US$ 5,217 millones del segundo trimestre de 2025, principalmente por las mayores utilidades de empresas con participación extranjera de los sectores minería e industria. Por su parte, la balanza de servicios presentó un déficit de US$ 2,156 millones, cerca de US$ 500 millones mayor al registrado un año atrás, debido a mayores pagos por fletes, servicios informáticos y turismo emisivo.
Las perspectivas para las cuentas externas se mantienen favorables durante el tercer trimestre. Scotiabank prevé que el desempeño continúe siendo liderado por el superávit comercial y, particularmente, por las exportaciones mineras, favorecidas por el récord alcanzado por el precio del cobre en agosto. Este efecto sería parcialmente contrarrestado por los menores volúmenes exportados de harina de pescado debido al Fenómeno El Niño (FEN).
Asimismo, las Reservas Internacionales Netas (RIN) se acercaron a US$ 100,000 millones a fines de agosto, reflejando la fortaleza de las cuentas externas. Para el cierre de 2026, Scotiabank proyecta un superávit en cuenta corriente de US$ 14,460 millones, equivalente al 3.8% del PBI, junto con un superávit comercial de US$ 42,700 millones.









