Sala de prensa

El país debe priorizar la estabilidad jurídica

18 de junio de 2020

Los diferentes países del mundo enfrentan hoy una misma adversidad, la pandemia generada por el Covid-19. Esta situación ha forzado a los gobiernos a tomar decisiones rápidas para tratar de mitigar el avance del virus, que han impactado negativamente sus economías y por ende también la economía mundial.

Existe consenso con respecto a la nueva normalidad que hoy enfrentamos, así como la necesidad de que las economías retomen progresiva y responsablemente su avance. Esto último no es ni será una tarea sencilla, pues aún persisten significativas restricciones a muchas actividades económicas incluidos el comercio local e internacional.  Para ello, se debe apoyar a los miles de empresarios que hoy se ven en la necesidad de recibir un alivio financiero para retomar su actividad de manera responsable y consecuente con la emergencia sanitaria. Es vital, por ello, contar con reglas de juego claras que eviten la ruptura de la cadena de pagos y garanticen la estabilidad y seguridad jurídica que se necesita para mantener el flujo de inversiones activo.

Reconocemos los grandes esfuerzos del Gobierno para evitar el cierre masivo de empresas y por el contrario impulsar la actividad económica que permita la generación de más puestos de trabajo y evitar el deterioro en indicadores de pobreza. Y aunque no dudamos de las buenas intenciones del Poder Legislativo, hacemos un llamado a la prudencia al momento de legislar sobre materias que puedan afectar la estabilidad macroeconómica, a las empresas de todo tamaño y a miles de ahorristas, como las propuestas relacionadas a la modificación de las tasas y plazos crediticios, y a las modificaciones de la Ley General del Sistema Financiero. Incluso, el Banco Central de Reserva como institución autónoma reguladora de la moneda y el crédito del sistema financiero, se ha pronunciado en contra de tales modificaciones.

El Perú es una plaza importante de inversión en América Latina que hoy más que nunca debe cuidar su saludable ambiente de negocios.

Siendo respetuosos de la soberanía del Estado peruano y la independencia de sus instituciones democráticas, consideramos que en una situación como la actual, los esfuerzos de los sectores privado y público deben priorizar la estabilidad jurídica y el desarrollo que tanto ha costado construir en los últimos 30 años.