Viernes 14 de agosto del 2026
La economía peruana crecería alrededor de 3,5% en 2026, según las últimas estimaciones de Moody’s Ratings, que anticipó una próxima revisión al alza de sus proyecciones ante el favorable desempeño de la inversión privada durante la primera mitad del año. La calificadora señaló, además, que el crecimiento podría haber superado el 4% en ausencia de los efectos asociados al Fenómeno El Niño.
La nueva estimación representaría una mejora respecto de la proyección cercana al 3% que Moody’s había mantenido previamente. Según Renzo Merino, vicepresidente de Riesgo Soberano de la calificadora, la entidad esperaba conocer cómo evolucionaría la actividad durante el primer semestre y, particularmente, si los flujos de capital privado mantendrían el dinamismo observado en 2025 en medio del proceso electoral.
Los resultados habrían sido mejores de lo inicialmente previsto. Moody’s destacó que la inversión privada mantuvo un comportamiento favorable pese a la incertidumbre electoral y espera que la demanda interna gane dinamismo durante la segunda mitad del año. Este escenario permitiría que el crecimiento de 2026 se acerque al 3,5%, una tasa similar a la observada durante los dos años anteriores.
La perspectiva de Moody’s se encuentra también en línea con las últimas proyecciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), que en junio elevó de 3,2% a 3,4% su estimación de crecimiento para este año. La revisión del ente emisor respondió principalmente al mayor dinamismo esperado de los sectores no primarios y del gasto privado.
No obstante, el Fenómeno El Niño continúa siendo uno de los principales riesgos para la actividad. Moody’s considera que, sin este evento climático, el crecimiento de la economía peruana podría haber superado el 4% este año. Sus efectos podrían sentirse con mayor intensidad hacia finales de 2026 y comienzos de 2027, principalmente sobre actividades primarias como agricultura y pesca.
A mediano plazo, la calificadora considera que el Perú tiene condiciones para alcanzar tasas de crecimiento de entre 3,5% y 4%, por encima del ritmo observado durante buena parte de la última década. Para ello, destacó la necesidad de mantener la confianza de los inversionistas, destrabar proyectos afectados por la inestabilidad política de los últimos años y abordar las restricciones estructurales que limitan el crecimiento potencial del país.
Moody’s también resaltó la fortaleza de las cuentas fiscales peruanas frente a otros países con una calificación crediticia similar. La deuda del sector público no financiero se ubicó alrededor del 30% del PBI en 2025, frente a aproximadamente 60% para el soberano promedio con calificación Baa. La agencia realizará en setiembre su revisión semestral de la calificación soberana del Perú y señaló que varios de los riesgos a la baja identificados antes de las elecciones se han reducido.







