Viernes 27 de marzo del 2026
Las reservas internacionales del Perú continúan ubicándose en niveles elevados, consolidando uno de los principales pilares de estabilidad macroeconómica del país. Al 25 de febrero de 2026, las Reservas Internacionales Netas (RIN) alcanzaron los US$ 97.385 millones, según el más reciente resumen informativo del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
Este nivel representa aproximadamente 29% del Producto Bruto Interno (PBI), una proporción que posiciona al país entre las economías emergentes con mayor respaldo externo relativo. Las reservas internacionales están compuestas principalmente por inversiones en activos internacionales líquidos, lo que permite al banco central contar con recursos disponibles para enfrentar episodios de volatilidad financiera o cambiaria
La evolución de las reservas refleja una tendencia de fortalecimiento en los últimos años. A fines de 2023 se ubicaban en torno a US$ 71.033 millones, mientras que hacia fines de 2025 alcanzaban aproximadamente US$ 95.072 millones, manteniéndose cerca de los US$ 97 mil millones en los primeros meses de 2026.
En paralelo, la posición de cambio del BCRP —que representa los activos en moneda extranjera menos los pasivos en esa misma moneda— ascendió a US$ 67.978 millones al 25 de febrero de 2026. Esta cifra es US$ 6.477 millones mayor a la registrada al cierre de 2025, reflejando un fortalecimiento de la posición externa del banco central.
El nivel de reservas internacionales cumple un rol clave en la economía peruana. Además de servir como respaldo frente a choques externos, permite al banco central intervenir en el mercado cambiario para reducir episodios de volatilidad excesiva del tipo de cambio y contribuir a la estabilidad del sistema financiero.
En un contexto global caracterizado por incertidumbre financiera, tensiones geopolíticas y fluctuaciones en los mercados internacionales, contar con un amplio colchón de reservas constituye un factor central para preservar la confianza de inversionistas y agentes económicos, así como para mantener la resiliencia macroeconómica del país.








