Viernes 12 de junio del 2026
El Directorio del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) acordó mantener la tasa de interés de referencia en 4,25%, prolongando la pausa iniciada en septiembre de 2025 y manteniendo una postura monetaria cautelosa frente a los recientes repuntes inflacionarios.
La decisión se produce en un contexto en el que la inflación anual continúa por encima del rango meta de entre 1% y 3%. Si bien en mayo los precios registraron una variación mensual negativa, la inflación acumulada en los últimos doce meses permanece cerca del 4%, impulsada principalmente por los incrementos observados en energía, combustibles y transporte durante los meses previos.
En su comunicado, el BCRP señaló que las expectativas de inflación continúan dentro del rango objetivo y que se espera una convergencia gradual de la inflación hacia niveles cercanos al centro de la meta. Sin embargo, la entidad advirtió que persisten riesgos asociados tanto al entorno internacional como a factores internos que podrían afectar la evolución futura de los precios.
La decisión también coincide con un periodo de elevada incertidumbre política. El ajustado proceso electoral presidencial ha llevado a empresas e inversionistas a adoptar una postura más cautelosa respecto a sus decisiones de inversión y consumo, incrementando la importancia de preservar la estabilidad monetaria y financiera.
Pese a ello, diversos indicadores económicos continúan mostrando resultados favorables. La recuperación de la inversión privada, el crecimiento de la demanda interna y el buen desempeño de las exportaciones han contribuido a sostener la actividad económica durante los primeros meses del año.
En este escenario, el BCRP optó por mantener sin cambios su tasa de referencia mientras evalúa la evolución de la inflación y las condiciones económicas locales e internacionales.
Bancos centrales vuelven a poner atención sobre la inflación
La decisión del BCRP también se produce en un contexto internacional más complejo para la política monetaria. Esta semana, el Banco Central Europeo (BCE) elevó sus tasas de interés en 25 puntos básicos, marcando su primera subida desde 2023, luego de que el repunte de los precios energéticos y las tensiones geopolíticas incrementaran las preocupaciones sobre la inflación en la eurozona.
Este movimiento ha llevado a los mercados a reconsiderar la velocidad con la que los principales bancos centrales podrían flexibilizar sus políticas monetarias durante los próximos meses. Los recientes incrementos en los precios internacionales del petróleo y otros productos energéticos han reintroducido riesgos inflacionarios que parecían haber quedado atrás durante buena parte de 2025.
Si bien la situación peruana es distinta y la inflación viene mostrando señales de moderación, el contexto internacional continúa siendo un factor relevante para las decisiones de política monetaria. En particular, eventuales presiones sobre los precios de la energía o nuevas disrupciones en las cadenas de suministro podrían retrasar el retorno de la inflación hacia el rango meta.
De esta manera, el banco central mantiene una posición de espera, monitoreando la evolución de los precios, las expectativas inflacionarias y el entorno económico global antes de evaluar cualquier modificación en su tasa de referencia. La decisión refleja una estrategia de cautela en un escenario donde la inflación sigue siendo una preocupación tanto para el Perú como para las principales economías del mundo.








