Martes 31 de marzo del 2026
El crédito en el sistema financiero peruano inició el 2026 con un desempeño positivo y se espera que mantenga una trayectoria de expansión a lo largo del año, incluso en un contexto marcado por el proceso electoral. De acuerdo con el último reporte de Scotiabank Perú, el crédito directo registró un crecimiento anual de 7.1% a febrero, reflejando una mejora gradual en la demanda interna y en las expectativas de empresas y hogares.
El dinamismo ha sido impulsado principalmente por el financiamiento empresarial, segmento estrechamente vinculado a la evolución de la inversión privada. Los créditos dirigidos a empresas crecieron 7.3% anual, con un comportamiento favorable en los préstamos corporativos y en aquellos destinados a medianas y pequeñas empresas. En contraste, el crédito dirigido a microempresas continúa mostrando una recuperación más lenta.
Por su parte, el crédito a personas también mantiene una tendencia positiva. Este segmento registró un crecimiento de 6.8% anual, impulsado tanto por el financiamiento de consumo como por los créditos hipotecarios. Este comportamiento refleja una mayor disposición de los hogares a acceder a financiamiento en un contexto de mejora de las condiciones financieras.
Otro indicador que respalda la solidez del sistema es la evolución de la morosidad. La tasa de mora en la banca ha venido reduciéndose de manera sostenida, pasando de 4.5% en mayo de 2024 a 3.2% en enero de 2026, alcanzando su nivel más bajo en más de cinco años.
De cara a los próximos meses, las proyecciones apuntan a que el crédito crecería alrededor de 6% durante 2026, manteniendo una dinámica similar a la observada el año anterior. Si bien factores como el retiro de fondos previsionales y la elevada base de comparación podrían moderar el crecimiento en algunos segmentos, el escenario base considera que el proceso electoral no tendría un impacto significativo sobre la evolución del sistema financiero.








