Martes 3 de febrero del 2026
El déficit fiscal llegó a un monto equivalente al 2.2% del PBI al cierre del año pasado, lo no solo implica una mejora con el 3.4% del 2024; sino que también se ha logrado cumplir con la meta fiscal tras dos años de incumplimiento, explica Pablo Nano del Scotiabank en un informe.
La mejora se debe a un aumento de los ingresos, así como una desaceleración de los gastos fiscales. En cuanto a los ingresos, el alto precio de los metales a nivel internacional, sumado a una buena dinámica de la demanda interna; llevó a que los ingresos tributarios aumenten 12.4%. Los ingresos no tributarios también aumentaron en el periodo lo que llevó a que los ingresos totales llegarán a los S/ 230,210 millones, un aumento de 11% en comparación con el 2024.
El gasto público, por su parte, solo creció 5% por el aumento del gasto corriente y la inversión pública. El primero aumento por el incremento de las remuneraciones, sobre todo las relacionadas a los trabajadores del sector público. La inversión pública creció 7.8% y llegó a una cifra récord de S/ 59,064 millones.
Para este año la meta del déficit fiscal es aún más exigente pues se espera que llegue a un monto equivalente a solo 1.8% del PBI. Sin embargo, Scotiabank proyecta un déficit fiscal de 2% para este año, por encima de la meta oficial e impulsado por precios de metales más elevados y un buen desempeño de la demanda interna. Si bien el banco proyecta esa cifra, existen factores que podrían llevar a que la meta fiscal se cumpla este año.
A mediano plazo, el gobierno tiene como meta llegar a un déficit fiscal equivalente al 1% del PBI. Para el Scotiabank esta meta es aún más complicada ya que parte del resultado de estos años se explican por resultados sobresalientes de empresas mineras, las cuales no necesariamente se mantendrán en los próximos años. Además, los recientes gobiernos han aprobado medidas que complican la recaudación tributaria y aumentan el gasto corriente.