Jueves 19 de marzo del 2026
El reciente incremento en los precios internacionales del petróleo podría generar efectos diferenciados en las economías de América Latina, beneficiando a los países exportadores de crudo mientras que presionaría los costos y la inflación en las economías importadoras, según un análisis incluido en el reporte semanal de Scotiabank.
De acuerdo con el informe, los países exportadores de petróleo de la región —como Brasil, Colombia y México— podrían verse favorecidos por mayores ingresos por exportaciones y mayores ingresos fiscales vinculados al sector energético. Sin embargo, para economías con menor producción petrolera, el encarecimiento del crudo suele traducirse en mayores costos energéticos y presiones sobre los precios internos.
En el caso de Perú, que depende en gran medida de la importación de combustibles, un aumento sostenido del precio del petróleo podría trasladarse a mayores costos en transporte, electricidad y producción, generando presiones inflacionarias adicionales. Esto podría impactar tanto en el costo de vida de los hogares como en los costos operativos de diversos sectores productivos.
Asimismo, el informe señala que los incrementos en el precio del crudo suelen reflejarse rápidamente en los precios de los combustibles, lo que puede afectar el desempeño de actividades intensivas en transporte y logística. En economías como la peruana, donde el consumo interno y el transporte de mercancías dependen significativamente de combustibles importados, este factor puede influir en la dinámica de precios de corto plazo.
En ese contexto, la evolución de los precios internacionales del petróleo se mantiene como uno de los principales factores externos a monitorear para las economías de la región y particularmente para nuestro país, debido a su potencial impacto sobre la inflación, los costos productivos y las perspectivas macroeconómicas en los próximos meses.