Martes 14 de abril del 2026
El mercado internacional del petróleo continúa marcado por una alta volatilidad en las últimas semanas, en un contexto dominado por el conflicto en Medio Oriente. Según el más reciente análisis de Scotiabank, las tensiones en la región generaron interrupciones en la oferta global de crudo, presionando al alza los precios en el corto plazo.
Sin embargo, la reciente tregua temporal en el conflicto ha contribuido a moderar estas presiones, reduciendo parcialmente el riesgo de un desbalance más severo entre oferta y demanda en el mercado energético global. El informe señala que el mercado petrolero enfrenta un déficit de oferta proyectado hacia el segundo trimestre de 2026, principalmente por la menor producción en países de Medio Oriente.
Si bien la producción fuera de la OPEP —liderada por Estados Unidos— ha continuado creciendo, este incremento no ha sido suficiente para compensar las disrupciones en la región, lo que ha mantenido un sesgo alcista en los precios del crudo.
En este contexto, la tregua ha permitido una relativa estabilización del mercado, reduciendo temporalmente la incertidumbre sobre el suministro energético global. No obstante, el escenario sigue siendo frágil, ya que cualquier escalamiento del conflicto podría reactivar presiones sobre los precios.
Asimismo, las proyecciones más recientes muestran ajustes en las expectativas de oferta, reflejando un entorno más incierto respecto a la evolución del mercado petrolero frente a lo previsto antes del inicio del conflicto. La evolución del precio del petróleo continuará siendo un factor clave para la inflación global y las decisiones de política monetaria. Un entorno de precios elevados podría generar presiones inflacionarias adicionales, especialmente en economías importadoras de energía.