Jueves 3 de septiembre del 2026
La actividad del sector servicios de Estados Unidos se aceleró durante agosto, favorecida por un sólido crecimiento de los nuevos pedidos y de la actividad empresarial. Los últimos indicadores PMI mostraron una expansión del sector y nuevas presiones sobre los costos, en un contexto en el que la Reserva Federal evalúa la evolución de la economía y la inflación antes de sus próximas decisiones de política monetaria.
El índice de gestores de compras (PMI) de servicios elaborado por el Institute for Supply Management (ISM) aumentó a 53.9 puntos en agosto, desde los 50.1 registrados en julio y por encima de las expectativas del mercado. Al mantenerse por encima del umbral de 50 puntos, el resultado refleja una expansión de la actividad y muestra una aceleración significativa frente al mes anterior.
El resultado estuvo respaldado principalmente por una mayor demanda. El índice de nuevos pedidos del ISM avanzó a 56.0 puntos, frente a 50.3 en julio, mientras que el indicador de actividad empresarial también mostró un mayor dinamismo. El desempeño resulta particularmente relevante debido al peso de los servicios dentro de la economía estadounidense y evidencia que la demanda continúa mostrando resiliencia.
Las señales favorables fueron respaldadas por el PMI elaborado por S&P Global. Su indicador de actividad de servicios se ubicó en 55.0 puntos durante agosto, también en terreno expansivo. En conjunto, ambos índices muestran una mejora de la actividad durante el mes, aunque presentan diferencias metodológicas y en la composición de las empresas consideradas.
No obstante, el comportamiento de los precios continúa siendo un factor de atención. Las empresas de servicios siguen enfrentando elevados costos de insumos, una señal relevante para las perspectivas de inflación debido a que las presiones en este sector suelen mostrar una mayor persistencia. La combinación de una demanda sólida y mayores costos podría contribuir a que la inflación tarde más en retornar al objetivo de 2% de la Reserva Federal.
El mercado laboral mostró una señal más moderada. A pesar del crecimiento de la actividad y los nuevos pedidos, el componente de empleo del ISM permaneció en terreno contractivo durante agosto. Este comportamiento coincide con otros indicadores recientes que apuntan a un enfriamiento de la contratación en Estados Unidos, generando un escenario en el que la actividad económica mantiene dinamismo mientras el mercado laboral pierde impulso.
Los resultados agregan un nuevo elemento al debate sobre las próximas decisiones de la Fed. La fortaleza de la demanda en servicios y la persistencia de presiones sobre los precios reducen la necesidad de flexibilizar rápidamente la política monetaria, mientras que la moderación del empleo podría limitar el espacio para nuevos incrementos de tasas. Los próximos indicadores de inflación y mercado laboral serán determinantes para evaluar el balance entre ambos riesgos.







