Miércoles 28 de enero del 2026
El pasado martes 26 de enero se realizó una nueva edición del Foro Panorama en las instalaciones del hotel Westin. El evento se dio a sala llena y sirvió para presentar las proyecciones para este año en términos económicos y políticos tanto a nivel local como internacional. Para ello, el foro contó con expositores de lujo como Michael Reid, ex editor de The Economist; Alfredo Thorne, ex ministro de economía y director de Thorne y Asociados; Denisse Miralles, ministra de economía y finanzas, entre otras figuras.
La ministra Miralles fue una de las encargadas de dar palabras de bienvenida. Durante su discurso, la ejecutiva confirmó el buen momento de nuestra economía. «En el 2025, la economía creció 3.3% con un potencial sesgo al alza y una de las inflaciones más bajas de los últimos años… Además, luego de dos años hemos podido cumplir con la meta fiscal, sin dejar de atender las necesidades del país», explicó la titular del Ministerio de Economía y Finanzas.
Los resultados positivos de la economía fueron confirmados por Thorne con algunas modificaciones. Durante su presentación, el extitular explicó que el crecimiento del consumo e inversión privada —que aumentaron 3.6% y 11.1%, respectivamente— fue el principal factor que impulsó a la economía peruana, además del buen desempeño de nuestra balanza comercial.
Pese a ello, Thorne mencionó que se está empezando a ver una ligera desaceleración a medida que nos acercamos más a las elecciones. En noviembre, la economía creció solo 1.5%, el segundo peor resultado del año solo por debajo del 1.4% de mayo. Sin embargo, factores como el retiro de los fondos de pensiones hacia el cierre del año pasado podrían favorecer al consumo y retomar el dinamismo de nuestra economía.
Para este año el dinamismo se mantendría. Miralles afirmó que los doce indicadores de confianza empresarial se mantienen en tramo optimista, lo que implicaría que las inversiones podrían seguir creciendo pese al proceso electoral, pero el escenario podría cambiar dependiendo de quién salga presidente. Tomando en cuenta ello, Thorne aprovechó para explicar tres posibles escenarios que cambian a partir del perfil del candidato.
Los tres escenarios
El escenario base, el cual tiene una probabilidad de 40% de materializarse, tiene como supuestos que al menos un candidato promercado llegará a segunda vuelta y ganará las elecciones. Bajo ese contexto, el nuevo presidente estaría a favor de la economía de mercado, no generaría reformas estructurales completas ni cambios a la constitución y el congreso estaría concentrado solo en siete partidos.
Bajo ese escenario, la economía mantendría su dinamismo y crecería alrededor del PBI potencial. Según las proyecciones de Thorne y Asociados, la economía crecería 3% este año y se mantendría alrededor de esa tasa durante los próximos cuatro años. La inflación se mantendría en el punto medio del rango meta y tendríamos un tipo de cambio estable que gire entre S/3.3 y S/3.5. El consumo privado, por su parte, mantendría la tendencia mientras que la inversión privada pasaría a una tasa más estable alrededor del 2% y 3%.
Por otro lado, el escenario pesimista —que tiene una probabilidad de 10% a 30%— tiene como supuesto base que el próximo presidente será populista y autoritario, con un perfil similar al del expresidente Pedro Castillo. Ello implica a alguien en contra del mercado que intente realizar un cambio constitucional y cuente con un congreso fragmentado en 10 partidos políticos.
En la perspectiva negativa, la economía volvería a tener un comportamiento recesivo tras crecer solo 1% este año para luego empezar a contraerse entre el 2027 y 2029. El escenario no solo iría en contra la de la inversión privada, sino que también traería una mayor volatilidad cambiaria con un dólar que estaría entre S/4.2 y S/5 y una inflación por encima del rango meta.
En contraparte, el escenario optimista tiene una probabilidad de 30% y plantea a un presidente promercado y con una fuerte presencia en el congreso. El nuevo presidente intentaría atraer una mayor inversión privada además de realizar reformas estructurales clave para el desarrollo del país. El congreso, en este caso, solo contaría con cinco partidos, lo que haría las negociaciones más ágiles.
Para Thorne, la economía superaría su crecimiento potencial bajo este escenario. Gracias a la mayor inversión privada, la economía peruana crecería 4.2% este año, para luego crecer por encima del 5% en los próximos cuatro años. El tipo de cambio podría llegar hasta S/2.5 y la inflación se mantendría por debajo del 2%. Un escenario así generaría la cantidad de puestos de trabajo suficientes para reducir la pobreza de una manera más acelerada.
Algunos retos pendientes
Más allá de los escenarios posibles, hay algunos retos pendientes que debe superar la economía peruana en los próximos años. Uno de ellos es el déficit fiscal, que si bien se ha reducido, hay algunos gastos como los de defensa que no son registrados y que podrían generar desbalances en el presente periodo.
Por otro lado, el economista explicó que el crecimiento sobresaliente de los términos de intercambio no está siendo aprovechados de la mejor manera, ya que tanto las exportaciones como el PBI crecen a una tasa muy por debajo que la otra variable. El hecho de trasladar ese beneficio a otros componentes del PBI podría traer un mayor dinamismo para nuestra economía.