Martes 5 de mayo del 2026
El precio del cobre retomó su tendencia alcista en las últimas semanas y volvió a ubicarse en niveles cercanos a US$6 por libra, tras las correcciones registradas en la segunda quincena de marzo. Este comportamiento se da en un entorno marcado por la incertidumbre global, particularmente por la prolongación del conflicto en Medio Oriente, según un reporte de Scotiabank.
Durante marzo, el cobre llegó a caer hasta US$5,40 por libra, su nivel más bajo en lo que va del año, reflejando preocupaciones sobre una posible desaceleración de la actividad económica global. Sin embargo, el metal logró recuperarse rápidamente, impulsado por una reactivación de la demanda en China.
La recuperación estuvo acompañada por una reducción de inventarios en Shanghái y un repunte en las importaciones chinas de cobre, luego de haber mostrado debilidad en los primeros meses del año. Este patrón confirma el rol de China como principal motor del mercado, intensificando compras en periodos de precios bajos ante expectativas de mayor demanda futura; indica la entidad financiera.
Por el lado de la oferta, factores logísticos y geopolíticos han generado presiones adicionales. El cierre del estrecho de Ormuz afecta el suministro de azufre y ácido sulfúrico —insumos clave para la producción de cobre—, limitando la capacidad de producción y actuando como un soporte para los precios.
En este contexto, destacan también las restricciones anunciadas por China sobre la exportación de ácido sulfúrico a partir de mayo, lo que podría intensificar las tensiones en el mercado. Según estimaciones, cerca del 50% del comercio marítimo mundial de azufre pasa por el estrecho de Ormuz, mientras que el Medio Oriente concentra alrededor del 24% de su producción global.
Hacia adelante, el precio del cobre se mantendría en una trayectoria cautelosa, condicionado por la evolución del conflicto en Medio Oriente y sus efectos sobre los costos energéticos y la actividad global. Si bien el sesgo alcista se mantiene, los riesgos sobre la demanda podrían generar episodios de volatilidad en el corto plazo.









