Viernes 21 de agosto del 2026
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantiene abierta la posibilidad de incrementar nuevamente las tasas de interés durante 2026 si la inflación no continúa moderándose hacia su objetivo de 2%. Las minutas de la reunión de julio mostraron una creciente preocupación entre los miembros del banco central por la persistencia de las presiones sobre los precios y una mayor disposición a endurecer la política monetaria.
Durante su reunión del 28 y 29 de julio, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) decidió mantener la tasa de referencia en el rango de 3,50% a 3,75%. Sin embargo, tres miembros votaron a favor de elevarla en 25 puntos básicos, reflejando una mayor división dentro de la institución respecto al rumbo que debería tomar la política monetaria.
Las minutas revelaron que la disposición a elevar las tasas era incluso mayor. “Varios” participantes favorecieron un incremento de 25 puntos básicos durante la reunión, mientras que “muchos” consideraron que probablemente será necesario endurecer la política monetaria si la inflación no disminuye. Quienes respaldaban un aumento argumentaron que las presiones sobre los precios se habían vuelto más generalizadas y que retrasar una respuesta podría obligar a realizar ajustes más pronunciados posteriormente.
El debate representa un cambio importante frente a las expectativas predominantes a comienzos de 2026, cuando los mercados anticipaban que la Fed tendría espacio para reducir los costos de financiamiento conforme disminuyera la inflación. Las minutas no registraron respaldo a un recorte de tasas durante la reunión de julio, mientras que el foco de las discusiones se desplazó hacia la necesidad de controlar unas presiones inflacionarias más persistentes de lo esperado.
Uno de los principales factores de incertidumbre continúa siendo el escenario internacional. Las restricciones al transporte de petróleo y gas a través del estrecho de Ormuz y las tensiones en Medio Oriente han elevado los precios de la energía y deteriorado las perspectivas de inflación. Los miembros de la Fed señalaron que estos acontecimientos han incrementado significativamente la incertidumbre sobre la evolución de los precios.
No obstante, los últimos indicadores económicos también han introducido elementos de cautela. La inflación mostró cierta moderación recientemente y las empresas estadounidenses redujeron inesperadamente puestos de trabajo en julio, aumentando la preocupación por la evolución del mercado laboral. Estos resultados han reducido las probabilidades de un incremento inmediato y refuerzan la expectativa de que la Fed mantendrá las tasas sin cambios en septiembre mientras evalúa nueva información.
Actualmente, los mercados asignan alrededor de 35% de probabilidad a un incremento en septiembre, mientras que la posibilidad de un alza antes de finalizar el año se mantiene significativamente más elevada. La atención estará puesta en los próximos reportes de inflación y empleo, que serán determinantes para definir si la Fed considera necesario retomar el ciclo de incrementos.









