Miércoles 19 de agosto del 2026
La rápida expansión de los centros de datos vinculados al desarrollo de la inteligencia artificial está generando un nuevo impulso para la industria manufacturera de Estados Unidos. La creciente demanda de infraestructura tecnológica y energética viene estimulando inversiones y pedidos en sectores como equipos eléctricos, generación de energía, sistemas de refrigeración, materiales de construcción y semiconductores.
De acuerdo con Reuters, el impacto de las inversiones en data centers comienza a extenderse a lo largo de las cadenas de suministro estadounidenses. Fabricantes de transformadores, generadores, maquinaria de construcción, cables, tuberías y cemento se encuentran entre los principales beneficiados por la construcción de nuevas instalaciones y por sus elevados requerimientos de energía e infraestructura.
Uno de los casos destacados es el fabricante de generadores Generac, que invertirá US$ 250 millones hasta finales de 2027 para adecuar varias de sus plantas a la producción de equipos de mayor potencia destinados a centros de datos. La compañía acumula una cartera de pedidos de estos equipos por US$ 1.600 millones y prevé incorporar alrededor de 1.000 trabajadores, equivalente a un aumento cercano al 10% de su fuerza laboral.
La expansión también está impulsando nuevas inversiones en equipamiento eléctrico. Según Reuters, Siemens anunció recientemente más de US$ 200 millones para construir dos plantas en Georgia y Texas orientadas a producir equipos para centros de datos y otros clientes industriales. En paralelo, Wood Mackenzie estima que el mercado estadounidense de equipamiento eléctrico relacionado con estas instalaciones podría duplicarse, desde US$ 33.000 millones en 2025 hasta US$ 66.000 millones en 2030.
Impulso IA
El dinamismo comienza a reflejarse también en los indicadores manufactureros. Las fábricas estadounidenses incorporaron 31.000 puestos de trabajo durante los primeros siete meses de 2026, revirtiendo parcialmente la pérdida de 113.000 empleos registrada durante 2025. Asimismo, la producción manufacturera aumentó 0,2% en julio y alcanzó su nivel más alto desde abril de 2022.
El crecimiento está particularmente concentrado en actividades relacionadas con tecnología e inversión. Durante julio, la producción de equipos para procesamiento de información aumentó 1,5%, mientras que la de semiconductores avanzó 2,4% y la de computadoras y equipos periféricos creció 1,8%. Sin embargo, el desempeño todavía es desigual y varios segmentos tradicionales de la manufactura continúan mostrando un menor dinamismo.
Mayor necesidad de infraestructura energética
El desarrollo de los data centers representa, al mismo tiempo, un desafío para el sistema eléctrico estadounidense. La Agencia Internacional de Energía (IEA) proyecta que el consumo eléctrico de Estados Unidos aumentará en más de 420 TWh entre 2026 y 2030, y estima que los centros de datos explicarán aproximadamente la mitad de ese crecimiento.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) también identifica a los data centers como uno de los principales responsables de la aceleración reciente de la demanda eléctrica. Entre 2020 y 2025, el consumo de electricidad estadounidense creció a un ritmo promedio de 1,7% anual, frente a apenas 0,1% entre 2005 y 2019.
La magnitud de las inversiones está generando oportunidades para sectores industriales que van mucho más allá de las empresas tecnológicas. No obstante, el rápido crecimiento también plantea riesgos relacionados con la disponibilidad de energía, los tiempos de entrega de equipamiento eléctrico y la posibilidad de que la capacidad instalada aumente por encima de la demanda futura. Por ello, algunas compañías están condicionando sus nuevas inversiones a contratos de largo plazo para reducir su exposición ante una eventual moderación del sector.









