Lunes 17 de agosto del 2026
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantendría su tasa de interés en el rango actual de 3,50% a 3,75% durante el resto de 2026, según una encuesta de Reuters. Los últimos indicadores de inflación, empleo y consumo han reducido las expectativas de un incremento en septiembre, aunque la persistencia de presiones sobre los precios mantiene abierta la posibilidad de nuevos ajustes más adelante.
De acuerdo con la encuesta realizada por Reuters entre el 12 y 17 de agosto, 94 de 104 economistas, alrededor del 90% de los consultados, esperan que la Fed mantenga las tasas sin cambios durante su reunión del 15 y 16 de septiembre. Asimismo, 80 especialistas anticipan que el rango permanecerá en 3,50%-3,75% hasta finalizar el año, una perspectiva que se ha mantenido relativamente estable durante los últimos tres meses.
Las expectativas de un incremento inmediato se han reducido tras conocerse nuevos indicadores de la economía estadounidense. En julio se registró una inesperada pérdida de puestos de trabajo, mientras que las ventas minoristas mostraron debilidad. A ello se sumó una inflación menor a la prevista: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0,1% mensual y 3,4% interanual en julio, ligeramente por debajo del 3,5% registrado en junio. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se moderó a 2,5% anual.
Estos resultados han llevado también a los mercados financieros a reducir sus apuestas por un incremento de tasas en septiembre. Actualmente, asignan alrededor de 30% de probabilidad a un alza de 25 puntos básicos, frente a cerca de 50% una semana atrás. Sin embargo, continúan descontando la posibilidad de al menos un incremento antes de finalizar el año.
Pese a la moderación de los últimos indicadores, la inflación continúa siendo el principal factor de preocupación para la Fed. Los economistas encuestados por Reuters proyectan que el indicador PCE promediará 3,5% durante 2026 y permanecerá por encima del objetivo de 2% del banco central al menos hasta 2028. A ello se suma el impacto del conflicto entre Estados Unidos e Irán sobre los precios internacionales del petróleo, que se mantienen alrededor de 25% por encima de los niveles previos al inicio de las hostilidades.
Las opiniones dentro de la propia Fed también reflejan esta incertidumbre. En la última reunión, tres miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) votaron a favor de incrementar las tasas, mientras que otros funcionarios consideran conveniente esperar mayor evidencia sobre la evolución de la inflación y la actividad antes de endurecer nuevamente la política monetaria.
De cara a septiembre, la Fed todavía contará con nueva información relevante antes de tomar una decisión, incluyendo el reporte de empleo y el índice de precios del gasto de consumo personal (PCE), su indicador preferido de inflación. Por el momento, el escenario predominante entre los economistas apunta a tasas estables durante el resto del año, aunque con una política monetaria que permanecerá restrictiva mientras la inflación continúe por encima del objetivo.









