Jueves 3 de septiembre del 2026
El gobernador de la Reserva Federal (Fed), Christopher Waller, señaló que estaría dispuesto a mantener la tasa de interés sin cambios en septiembre si los próximos datos confirman que la inflación continúa moderándose. Sin embargo, advirtió que podría respaldar un incremento si los precios vuelven a acelerarse, dejando a la inflación de agosto como uno de los indicadores determinantes para la próxima decisión del banco central.
La Fed celebrará su próxima reunión de política monetaria el 15 y 16 de septiembre, cuando deberá decidir si mantiene su tasa de referencia en el rango actual de 3.50% a 3.75% o retoma los incrementos. Waller señaló que los últimos datos finalmente muestran algunas señales de desinflación y que, de continuar esta tendencia durante las próximas dos semanas, se inclinaría por mantener la tasa sin cambios.
La inflación continúa, sin embargo, significativamente por encima del objetivo de 2% de la Fed. El índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) aumentó 3.7% interanual en julio, mientras que la inflación subyacente se ubicó en 3.3%. Waller destacó que las cifras de los últimos meses ofrecen una señal más favorable: la inflación subyacente medida en periodos de tres meses disminuyó de 4.76% en febrero a 3.05% en julio.
Esta moderación también ha estado acompañada por menores preocupaciones sobre algunos de los factores que impulsaron los precios durante los últimos meses. Waller considera que el impacto inflacionario de los aranceles ya se habría trasladado en gran medida a los precios y que el incremento de la energía no se ha extendido significativamente hacia otros bienes y servicios. No obstante, identificó riesgos asociados a nuevos aumentos de los precios energéticos, posibles incrementos arancelarios y las presiones sobre bienes tecnológicos vinculadas al desarrollo de infraestructura de inteligencia artificial.
Inflación de agosto, el dato determinante
La evolución de los precios durante agosto podría definir la posición de Waller en la próxima reunión. El gobernador señaló que, si la inflación vuelve a mostrar una aceleración, consideraría apropiado incrementar la tasa de interés. Según explicó, la política monetaria actualmente sería solo ligeramente restrictiva, por lo que no sería necesaria una aceleración muy pronunciada de los precios para justificar un mayor endurecimiento.
El mercado laboral tendría un menor peso en esta decisión. Waller considera que se mantiene en condiciones satisfactorias, con una tasa de desempleo de 4.1% en julio y una creación promedio de alrededor de 60,000 empleos mensuales durante los primeros siete meses del año. El próximo reporte de empleo de agosto será publicado antes de conocerse los nuevos datos de inflación.
Las declaraciones de Waller contrastan parcialmente con las señales más restrictivas expresadas recientemente por otros integrantes de la Fed. Esta semana, el gobernador Michael Barr también condicionó su posición a la evolución de los precios, aunque señaló que respaldaría un incremento si la inflación no muestra una moderación suficiente. Asimismo, el presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, dejó abierta la posibilidad de elevar las tasas en septiembre ante las dudas sobre si la política actual es suficientemente restrictiva para llevar la inflación nuevamente hacia el 2%.
Las declaraciones de Waller tuvieron un impacto inmediato sobre las expectativas del mercado. Tras sus comentarios, la probabilidad implícita de un incremento de tasas en septiembre se redujo a alrededor de 48%, desde 63% un día antes. Así, la decisión de septiembre permanece abierta y dependerá principalmente de los últimos indicadores de inflación que se conocerán antes de la reunión.







