Jueves 5 de noviembre del 2026
Perú y Estados Unidos suscribieron un Memorando de Entendimiento sobre cooperación nuclear civil estratégica que busca fortalecer las capacidades peruanas para el uso pacífico de la energía nuclear, incluyendo la evaluación de reactores modulares pequeños (SMR), regulación, capacitación y aplicaciones en sectores como salud, agricultura, minería e investigación. El acuerdo se produce mientras el Gobierno peruano avanza en una hoja de ruta para evaluar la incorporación de energía nuclear a la matriz energética nacional hacia 2040.
El memorando fue firmado por el ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno Huamaní, y Thomas DiNanno, subsecretario del Departamento de Estado de Estados Unidos para el Control de Armas y Seguridad Internacional. También participaron el presidente del Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), Carlos Palomares, y el embajador estadounidense en Perú, Bernie Navarro.
Uno de los principales componentes será la cooperación para evaluar reactores modulares pequeños y reactores avanzados. A diferencia de las grandes centrales nucleares tradicionales, estas tecnologías están diseñadas con menor capacidad individual, mayor flexibilidad de instalación y posibilidades de despliegue progresivo. El Ministerio de Energía y Minas considera que podrían convertirse en una alternativa para fortalecer la seguridad energética y atender zonas alejadas del sistema eléctrico.
Estados Unidos viene promoviendo este tipo de tecnología mediante su programa Foundational Infrastructure for Responsible Use of Small Modular Reactor Technology (FIRST), orientado a apoyar a países que evalúan incorporar SMR y otros reactores avanzados bajo estándares internacionales de seguridad, protección física y no proliferación. El programa incluye cooperación entre gobiernos, laboratorios, universidades e industria en áreas como regulación, formación de personal y desarrollo de capacidades técnicas.
Perú ya venía profundizando su participación en esta iniciativa. En septiembre de 2026 fue elevado a la categoría de socio bilateral del programa FIRST, reforzando una cooperación que incluye capacitación y asistencia técnica para evaluar el desarrollo de un eventual programa de generación nuclear. La relación también tiene antecedentes recientes: en 2023, el IPEN y la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos suscribieron un acuerdo para intercambiar información técnica y fortalecer la infraestructura regulatoria peruana.
El nuevo memorando abarca además áreas que ya utilizan tecnología nuclear sin estar vinculadas directamente a la generación de electricidad. Entre ellas se encuentran medicina nuclear, nutrición, agricultura, minería, gestión de residuos radiactivos, seguridad del combustible gastado e investigación y desarrollo. El IPEN señala que tecnologías nucleares y radiactivas ya son utilizadas en Perú en sectores como salud, agricultura, alimentación, medio ambiente e industria.
La cooperación regulatoria será otro componente relevante. La eventual incorporación de tecnologías de generación requeriría fortalecer normas, capacidades institucionales, seguridad radiológica, gestión de residuos y formación de especialistas. El acuerdo vigente entre el IPEN y la autoridad regulatoria estadounidense contempla precisamente asistencia en organización institucional, capacitación, soporte técnico y desarrollo del marco regulatorio nuclear.
La cooperación nuclear entre ambos países, además, tiene una historia de varias décadas. Perú y Estados Unidos suscribieron su primer convenio sobre usos civiles de la energía atómica en 1956, posteriormente ampliado para incluir cooperación en investigación y desarrollo de reactores con fines pacíficos. El actual memorando actualiza esa relación hacia tecnologías como los SMR y nuevas aplicaciones civiles.
El acuerdo no implica, por ahora, la decisión de construir una central nuclear ni la aprobación de un proyecto específico. El Gobierno se encuentra todavía en una etapa de evaluación tecnológica, desarrollo de capacidades y elaboración de una hoja de ruta hacia 2040. En ese sentido, el principal resultado inmediato será ampliar el acceso del Perú a conocimiento técnico, capacitación y experiencia regulatoria estadounidense antes de definir qué papel podría tener la energía nuclear dentro de la matriz energética nacional.







