Jueves 5 de noviembre del 2026
El déficit comercial de bienes y servicios de Estados Unidos se redujo ligeramente a US$ 105,000 millones en septiembre de 2026, frente a los US$ 105,700 millones registrados en agosto, según la Oficina de Análisis Económico (BEA) y Census Bureau (Oficina del Censo, en español). La mejora se produjo pese a que las importaciones alcanzaron un máximo histórico, impulsadas por la fuerte demanda de bienes de capital vinculados a la expansión tecnológica y la inteligencia artificial.
Las exportaciones estadounidenses aumentaron 1.9% mensual hasta US$ 321,500 millones, mientras que las importaciones avanzaron 1.2% hasta un récord de US$ 426,600 millones. Debido a que las ventas al exterior aumentaron en US$ 5,800 millones y las compras en US$ 5,200 millones, el déficit total se redujo en US$ 700 millones. El resultado fue además menor a los US$ 108,000 millones que esperaban los economistas consultados por Reuters.
El principal dinamismo de las importaciones provino de los bienes de capital, que aumentaron en US$ 11,600 millones durante septiembre. Las compras de computadoras crecieron US$ 7,600 millones y las de accesorios informáticos US$ 5,700 millones, mientras que las importaciones de semiconductores disminuyeron US$ 1,200 millones. Reuters vinculó este incremento con la inversión que vienen realizando las empresas estadounidenses en infraestructura para inteligencia artificial y centros de datos.
Las exportaciones de bienes de capital también mostraron fortaleza. Estas aumentaron en US$ 3,800 millones y alcanzaron US$ 73,300 millones, su mayor nivel registrado, según la Oficina del Censo. Dentro de este grupo crecieron los envíos de computadoras, accesorios informáticos y aeronaves civiles. Asimismo, las exportaciones de alimentos aumentaron US$ 1,900 millones, apoyadas por US$ 1,300 millones adicionales en ventas de soya.
El comportamiento acumulado muestra una mejora más significativa del sector externo. Entre enero y septiembre, el déficit estadounidense se redujo US$ 92,400 millones, equivalente a 12.2%, frente al mismo periodo de 2025. Las exportaciones aumentaron 11.6%, mientras que las importaciones crecieron 6.2%.
Sin embargo, algunos indicadores muestran que la mejora mensual debe interpretarse con cautela. El déficit promedio de los tres meses terminados en septiembre aumentó en US$ 11,300 millones hasta US$ 101,200 millones, debido a que las importaciones crecieron con mayor fuerza en ese periodo. Además, al descontar los efectos de los precios, el déficit real de bienes aumentó 3% en septiembre hasta US$ 119,500 millones.
Parte de la diferencia entre el resultado nominal de bienes y su evolución real estuvo relacionada con el tratamiento estadístico del oro no monetario. KPMG señala que estas operaciones generaron un efecto contable particularmente relevante durante septiembre; sin este factor, la tendencia del comercio de bienes refleja con mayor claridad el fuerte crecimiento de las importaciones asociadas a equipos tecnológicos. La consultora considera que la expansión de centros de datos continuará sosteniendo elevados niveles de importación durante 2027.
Por socios comerciales, Estados Unidos registró sus mayores déficits mensuales de bienes con México (US$ 28,700 millones), Vietnam (US$ 25,300 millones), Taiwán (US$ 21,900 millones) y China (US$ 17,900 millones). Las importaciones desde México alcanzaron además un récord de US$ 62,200 millones, mientras que las provenientes de Vietnam llegaron a un máximo de US$ 28,700 millones.
El comportamiento comercial continúa teniendo implicancias para el crecimiento estadounidense. El Gobierno estimó que las importaciones restaron 2.64 puntos porcentuales al crecimiento del PBI durante el tercer trimestre, periodo en el que la economía se expandió 3.4% anualizado. Reuters señala que el fuerte consumo y la inversión vinculada a inteligencia artificial continúan impulsando la demanda de productos provenientes del exterior, por lo que el comercio neto ha restado al crecimiento durante cuatro trimestres consecutivos.
El resultado de septiembre muestra así una economía estadounidense con elevados flujos comerciales: el déficit mensual se moderó y las exportaciones continuaron creciendo, pero las importaciones permanecen en niveles récord. El auge de la inversión tecnológica aparece cada vez más como un factor relevante detrás de esta dinámica, al estimular la actividad doméstica y, al mismo tiempo, incrementar la demanda estadounidense por computadoras, equipos y componentes producidos en el exterior.







