Martes 13 de octubre del 2026
La economía peruana crecería 3.2% en 2026, según las nuevas proyecciones del Banco Mundial, cinco décimas por encima del 2.7% previsto anteriormente. El organismo destacó el dinamismo de la inversión privada, las exportaciones de cobre y los proyectos de infraestructura como principales soportes de la actividad económica, mientras que para 2027 anticipa una expansión de 3%.
La actualización forma parte del informe Panorama Económico de América Latina y el Caribe: Aprovechando la transición de la IA, publicado en octubre. La nueva estimación para Perú supera además el crecimiento de 2.2% previsto para América Latina y el Caribe en 2026, una región que, según el Banco Mundial, continúa mostrando un desempeño moderado pese a su capacidad para absorber distintos choques externos.
El cambio también representa una mejora respecto a las proyecciones anteriores del organismo. En su actualización previa, el Banco Mundial estimaba que el PBI peruano avanzaría 2.7% en 2026 y 2.8% en 2027. Ahora prevé tasas de 3.2% y 3%, respectivamente.
Uno de los elementos que diferencia al Perú del resto de la región es la composición del crecimiento. Mientras que el consumo privado continuará siendo el principal motor de la demanda en la mayoría de economías latinoamericanas, el Banco Mundial identifica a Perú y El Salvador como excepciones donde la inversión privada tendría el papel predominante durante 2026.
En el caso peruano, el organismo señala que la actividad viene siendo respaldada por la inversión en proyectos de cobre e infraestructura, junto con una recuperación sostenida del consumo. Tras la contracción de 0.4% registrada en 2023, la economía volvió a expandirse 3.5% en 2024 y 3.4% en 2025, manteniendo desde entonces tasas superiores al 3%.
Las exportaciones de cobre también continúan brindando soporte al crecimiento en un contexto favorable para los metales. El Banco Mundial resalta que Perú se encuentra entre los principales productores mundiales de este mineral, cuya demanda tiene perspectivas favorables por las mayores necesidades de infraestructura eléctrica, centros de datos y tecnologías vinculadas a la expansión de la inteligencia artificial.
En comparación con otras economías relevantes de la región, la previsión peruana se encuentra por encima de las estimaciones de Ecuador (2.8%), Colombia (2.3%), Brasil (2.1%), Argentina (2.1%), México (1.4%) y Chile (0.8%). Paraguay crecería 4.7%, mientras que Guyana y Surinam también registrarían tasas superiores debido a dinámicas particulares de sus economías.
Pese a la mejora de las perspectivas, el Banco Mundial advierte que sostener tasas de crecimiento más elevadas en el mediano plazo dependerá de mantener activa la cartera de proyectos mineros y avanzar en la solución de cuellos de botella estructurales que limitan la inversión, la productividad y el potencial de crecimiento. A nivel regional, el organismo también identifica como riesgos las tensiones comerciales, la volatilidad de los precios energéticos y las condiciones financieras internacionales.







