Jueves 9 de abril del 2026
La economía de Estados Unidos registró un crecimiento más moderado de lo inicialmente estimado al cierre de 2025. De acuerdo con el último reporte de la Oficina de Asuntos Económicos (BEA, por sus siglas en inglés), el Producto Bruto Interno (PBI) del país creció a una tasa anualizada de 0,5% durante el cuarto trimestre de 2025, tras una revisión a la baja respecto a estimaciones previas de 0,7% y 1,4%.
La revisión refleja principalmente menores niveles de inversión empresarial, particularmente en productos de propiedad intelectual y acumulación de inventarios, así como una leve corrección a la baja en el gasto de los consumidores.
Este resultado marca una desaceleración significativa frente al crecimiento de 4,4% registrado en el tercer trimestre de 2025, cuando la economía estadounidense mostró uno de sus desempeños más sólidos de los últimos años.
El reporte de BEA señala que el crecimiento económico del último trimestre del año estuvo impulsado principalmente por el gasto de los consumidores, que representa más de dos tercios de la actividad económica en Estados Unidos. Sin embargo, este componente también fue revisado ligeramente a la baja, con un avance de 1,9% anualizado.
Otro indicador seguido de cerca por los analistas —las ventas finales a compradores privados domésticos, que excluyen comercio exterior, inventarios y gasto público— creció 1,8% en el cuarto trimestre, reflejando una moderación en la demanda interna frente al trimestre previo.
A pesar de la desaceleración del crecimiento, el informe del BEA mostró un desempeño más sólido en el ámbito empresarial. Las ganancias corporativas provenientes de la producción corriente aumentaron en US$ 246.900 millones durante el cuarto trimestre, por encima del incremento de US$ 175.600 millones registrado en el trimestre anterior.
Este aumento sugiere que, aunque el crecimiento del producto se moderó hacia el final del año, la rentabilidad empresarial continuó fortaleciéndose, apoyada en parte por la evolución de los mercados financieros y la resiliencia de ciertos sectores productivos.
Perspectivas para 2026
El desempeño del cuarto trimestre sugiere que la economía estadounidense cerró el 2025 con un menor impulso del esperado, en un contexto marcado por factores como el impacto de un cierre temporal del gobierno federal y ajustes en la inversión empresarial.
Sin embargo, varios analistas anticipan que la actividad económica podría recuperar dinamismo durante 2026, a medida que se normalicen algunos factores temporales y continúe el crecimiento del consumo y de sectores estratégicos de la economía. De hecho la OCDE proyecta un crecimiento de 2% para este año, uno de los más altos para las economías avanzadas.
En este contexto, la evolución de variables como el gasto de los hogares, la inversión privada y las condiciones financieras; así como el desarrollo del conflicto de medio oriente determinarán el comportamiento de la primera economía del mundo en los próximos trimestres.