Jueves 25 de junio del 2026
La inversión minera en el Perú alcanzaría alrededor de US$ 6,300 millones al cierre de 2026, consolidando su recuperación y reafirmando el papel del sector como uno de los principales motores de la inversión privada y el crecimiento económico del país, según estimaciones del Ministerio de Energía y Minas (Minem).
El ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, señaló que las perspectivas favorables responden a la recuperación de la confianza de los inversionistas, el avance de diversos proyectos estratégicos y el interés de las empresas por ampliar sus operaciones en el país. Según explicó, el Perú mantiene ventajas competitivas importantes gracias a su riqueza geológica, estabilidad macroeconómica y amplia cartera de proyectos mineros.
Las proyecciones del Minem se producen en un contexto de mejora de los indicadores del sector. De acuerdo con el más reciente Boletín Estadístico Minero, la inversión minera acumuló un crecimiento de 43.5% entre enero y abril de este año, superando los US$ 2,050 millones. Los mayores avances se registraron en infraestructura, desarrollo y preparación de minas, reflejando el dinamismo de las inversiones vinculadas a nuevas operaciones y ampliaciones.
Uno de los principales factores detrás de las perspectivas positivas es la amplia cartera de proyectos mineros del país. Actualmente, el Perú cuenta con 65 proyectos valorizados en más de US$ 64,000 millones, distribuidos principalmente en regiones como Apurímac, Arequipa, Cajamarca, Moquegua y Áncash.
Entre las iniciativas más relevantes destacan proyectos de cobre, mineral clave para la transición energética global y cuya demanda continuará creciendo durante los próximos años debido a la expansión de las energías renovables, los vehículos eléctricos y las redes de transmisión eléctrica.
El Minem destacó que el interés de los inversionistas internacionales por el sector minero peruano se mantiene sólido, especialmente en un contexto de elevados precios de los metales y expectativas favorables para la demanda global de minerales estratégicos.
La minería continúa siendo una de las principales fuentes de inversión privada del país y representa una parte significativa de las exportaciones peruanas. Además de generar empleo directo e indirecto, el sector contribuye a la recaudación fiscal y a la transferencia de recursos hacia las regiones mediante conceptos como canon y regalías.
Las perspectivas de inversión también coinciden con una mejora de las expectativas empresariales y un entorno macroeconómico relativamente favorable, caracterizado por inflación controlada, estabilidad financiera y mejores condiciones para el financiamiento de proyectos de largo plazo.
Pese al panorama favorable, especialistas señalan que el desarrollo de la cartera minera dependerá de la capacidad para agilizar permisos, fortalecer la infraestructura logística y garantizar condiciones adecuadas para la ejecución de los proyectos.
Asimismo, la gestión de conflictos sociales y la generación de consensos con las comunidades seguirán siendo factores determinantes para materializar las inversiones previstas durante los próximos años.
Con una proyección cercana a los US$ 6,300 millones para 2026, la minería se perfila nuevamente como uno de los principales pilares de la inversión privada y del crecimiento económico peruano.








