Miércoles 24 de junio del 2026
La inversión minera mantuvo un sólido dinamismo durante los primeros meses de 2026. Entre enero y abril, las inversiones del sector alcanzaron los US$ 2,052 millones, lo que representó un crecimiento de 43.5% respecto al mismo periodo del año anterior, según el más reciente Boletín Estadístico Minero del Ministerio de Energía y Minas (Minem).
El resultado consolida a la minería como uno de los principales motores de la inversión privada en el país, en un contexto en el que diversos proyectos continúan avanzando en sus etapas de construcción, ampliación y desarrollo de infraestructura.
De acuerdo con el reporte, el crecimiento estuvo impulsado principalmente por las inversiones en infraestructura, que aumentaron 86.1% en términos acumulados. También destacaron los desembolsos en desarrollo y preparación de minas (+71.4%), otros conceptos de inversión (+56.4%), plantas de beneficio (+24.1%) y equipamiento minero (+18.8%).
El único componente que registró una ligera contracción fue exploración minera, con una reducción de 0.7% respecto a los niveles observados entre enero y abril de 2025. A pesar de ello, el país mantiene una importante cartera de proyectos, conformada por 65 iniciativas de inversión valorizadas en más de US$ 63,000 millones y una cartera de exploración integrada por 69 proyectos que suman US$ 757 millones.
El fortalecimiento de la inversión también estuvo acompañado por una relativa estabilidad en el empleo directo del sector. En abril, la minería generó 282,520 puestos de trabajo directos, cifra ligeramente superior a la registrada en marzo y una de las más altas observadas durante los últimos doce meses.
Asimismo, el Minem informó que las transferencias generadas por la actividad minera, incluyendo canon, regalías y otros conceptos, alcanzaron los S/ 4,121 millones al cierre de abril. Estos recursos continúan desempeñando un papel clave en el financiamiento de obras públicas y proyectos de desarrollo en las regiones mineras.
Con estos resultados, la minería reafirma su importancia como uno de los principales impulsores de la inversión privada, el empleo y la generación de recursos fiscales para el país durante 2026.







