Viernes 27 de marzo del 2026
La economía de Estados Unidos mantendría un crecimiento relativamente sólido en los próximos años, impulsada principalmente por la inversión en tecnología y el dinamismo de sectores vinculados a la inteligencia artificial, de acuerdo con el más reciente informe de perspectivas económicas de la OCDE.
El organismo señala que la actividad económica en el país mostró mayor resiliencia de lo esperado durante la segunda mitad de 2025. El crecimiento fue impulsado en gran medida por una fuerte expansión de la inversión empresarial en tecnología, especialmente en áreas relacionadas con inteligencia artificial, lo que compensó la debilidad observada en otras categorías de inversión.
Esta dinámica también ha comenzado a reflejarse en la productividad. Según el informe, los sectores que han adoptado con mayor intensidad herramientas de inteligencia artificial —como servicios financieros, actividades profesionales y el sector de información— han registrado una aceleración en su crecimiento de productividad laboral, lo que podría tener efectos positivos más amplios sobre el crecimiento económico en los próximos años.
En este contexto, la OCDE proyecta que la economía estadounidense crecerá alrededor de 2.0% en 2026, una tasa superior a la prevista para varias economías avanzadas. No obstante, el crecimiento se moderaría hacia 1.7% en 2027, reflejando una desaceleración gradual del consumo privado a medida que disminuye el poder adquisitivo de los hogares, se reduce el crecimiento de la fuerza laboral y se agotan los ahorros acumulados durante los años posteriores a la pandemia.
Otro factor que influye en las perspectivas económicas es la evolución de la inflación. El informe advierte que el reciente aumento de los precios de la energía, vinculado al conflicto en Medio Oriente, podría generar presiones inflacionarias adicionales en el corto plazo. El cierre de infraestructura energética y la interrupción de flujos de petróleo y gas a través del Estrecho de Ormuz —por donde transita una parte significativa del comercio mundial de crudo— han provocado un fuerte aumento de los precios energéticos en los mercados internacionales.
En este escenario, la inflación general podría mantenerse elevada durante 2026, mientras que la inflación subyacente seguiría por encima de la meta en el corto plazo. Debido a ello, la OCDE anticipa que la Reserva Federal mantendría las tasas de interés en niveles restrictivos durante los próximos años, con el objetivo de asegurar que las presiones inflacionarias permanezcan contenidas.
A pesar de estos riesgos, el desempeño de la economía estadounidense continúa respaldado por el dinamismo de la inversión tecnológica, el avance de la digitalización y la capacidad de adaptación de sus sectores productivos. Estos factores han permitido que Estados Unidos mantenga un crecimiento relativamente robusto frente a un contexto global marcado por tensiones geopolíticas, volatilidad energética y condiciones financieras más restrictivas.









